domingo, 29 de junio de 2008

PRIMERA CITA (parte I)

Queridos cómplices:

La noche fue… extraña. No podía ser de otra forma.
La cita parecía salida de típica serie americana. Para mí, ir a aquel lugar me resultaba extraño. Estoy acostumbrada a cenas en el Mc Donald´s, no a camareros trajeados ni ropero.
Me estaba esperando en la puerta. Sentí el impulso de echar a correr en dirección contraria pero los tacones no suelen ser buenos amigos para huidas precipitadas. No me quedaba otra así que dejé que se acercara a mí.
Dos besos. Encantada, soy Mía. Yo, Alberto.
Pedí lo mismo que él (estaba demasiado preocupada por lo que pudiera dejar ver mi escote como para decidir) y mantuvimos una larga conversación estúpida sobre ¡como no! la Eurocopa y trivialidades por el estilo.
Al llegar a los postres, el vino a mí ya se me había subido a la cabeza y las manos del dependiente también subían, escalando mis rodillas.
Acabamos borrachos, comiéndonos la boca y metiéndonos mano por las callejuelas cercanas a la Plaza Mayor.
Me pidió que fuera a su casa o que le llevase a la mía. Por un pequeño instante, pensé en Ángel pero cuando Alberto empezó a lamerme el cuello, hizo que olvidase cualquier cosa que no fuese las ganas que tenía de que me follase. Y, como caprichosa que soy, se me ocurrió una fantasía que llevar a cabo.
Lo empujé en un portal. Metí mi mano por dentro de sus pantalones (tenía que conseguir que accediera) y le susurré: “Llévame a tu tienda”

6 comentarios:

Belén dijo...

Toma pues claro!

Es en la tienda donde teneis que consumar claro que si!

Besos

Hyku dijo...

El dependiente debe andar aún haciendo palmas con las orejas. No tengo palabras...

Besos desde el mostrador.

Vintage dijo...

Hyku, q gráfico eres hijo

Mia, tu si q sabes nena ¡¡¡¡

muakkkkkkkkkkkkkkkkkkk

Mauro dijo...

Creo que tendrán que operar al dependiente para borrarle la sonrisa. Por suerte, la cirugía plástica ha avanzado bastante.

¿Por la Plaza Mayor?...tomo nota, iré a conocer Madrid pronto, veré si me doy unas vueltas por esas callejuelas con buena compañía.

Saludos

Fénix dijo...

MMMmmm hacerlo en una tienda de lencería...

Curiosa fantasía en la que la lencería mas bien tenderá a escasear...

Pain dijo...

Como no... mejor sitio imposible.

Continúa.. :)