Queridos cómplices:
Me prometí que esto no pasaría pero ha ocurrido. He visto a Ángel y me ha podido la conciencia.
Por supuesto, no le he dicho nada a él ni pienso contárselo. Sin embargo, verlo tan frágil y tan delicado, preocupado por si me pasaba algo...
Preferiría que me hubiese pegado a que me abrazase contra sí y me preguntase que si todo estaba bien, que si le quería, que estaba dispuesto a hacer cualquier cosa por mi, que si necesitaba espacio me lo daría...
Sólo le aseguré que le quiero. No es mentira. Me siento un monstruo y, en cierto modo, no puedo dejar de pensar que lo soy. No es sólo que sea un poco zorra sino que el daño que puedo llegar a hacerle es inmenso.
Suena irónico pero quizás esté haciendo esto porque le amo. Necesito vivir pero no quiero perderle. Son dos cosas incompatibles. O tal vez no. Creo que estoy demostrando que, al menos en un comienzo, una doble vida no es tan difícil.
Sé que estoy segura de que lo que pasó el otro día no saldrá de aquel probador. Por mucho que Alberto (también conocido como el apuesto dependiente) intentase disimularlo, era evidente que, igual que yo, tenía algo que esconder. Por eso, estoy bastante tranquila.
La verdad es que no me siento culpable por lo que he hecho. Sólo quiero creer que, anímica y moralmente, puedo seguir con esta dualidad de mi persona. No puedo venirme abajo. Esto sólo ha sido una pequeña aventura de una noche pero no puedo dejar de pensar en lo bien que me sentí al día siguiente. Llena de energía, atractiva, en plena ebullición. Necesito una temporada seguir así... No sé si es bueno o malo... No lo sé...
En cuanto a mis planes de verano, se han solucionado. Finalmente, me pongo a trabajar allí este viernes. Fran, el hermano de Anabel, trabaja allí y necesita vacaciones. Lo sustituyo y de propina consigo 350 euros, que no me vienen nada mal.
lunes, 7 de julio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

6 comentarios:
no comento mientras remuerdo
Es que has venido a descubrir algo que mucha gente tarda una vida en saber, que no siempre pasión y amor van de la mano, que incluso tienen fases de ir en paralelo antes de cruzarse. De todas maneras, hagas lo que hagas, que sea para sonreír y, si es posible, sin hacer daño consciente o palpable a los demás. Y sigue viviendo!!
Besos en talla 90
Bueno guapa, creo que es normal, el llevar una doble vida te puede hacer pensar esas cosas, pero y lo que has ganado?
Piensalo...
besicos
No es facil llevar una doble vida tan atrevida como la tuya.
Espero que aguantes la presión, aunque ten cuidado de a quien haces caer en tu tela de araña...
Estas viviendo, simplemente viviendo
Tienes un te quiero y un te amo en tus brazos
A uno le quieres a otro le amas, esto último es la pasión
SIMPLEMENTE VIVE
muakkkkkkkkkkkkkkkkkkk
Los coletazos de la primera cita...;)
Publicar un comentario