martes, 14 de octubre de 2008

La vuelta al cole (tocada y hundida)

Queridos cómplices:

Lo habíamos dejado en aquel día de septiembre, cuando nerviosa, acababa de recibir la llamada de Pablo que me pedía que le dejase dormir en mi casa pues no tenía las llaves.
Éste llegó en menos de cinco minutos. Cuando sonó el timbre de abajo empecé a ponerme nerviosa. Mi hermano estaría acostado y yo allí, a las tantas de la mañana, esperando en camisón y desmaquillada a uno de los mejores amigos de mi novio del cual no sabía si huir o lanzarme a sus brazos.
La verdad es que, al principio, todo marchaba demasiado tranquilo y estaba relajada. Le preparé el sofá con una manta (mis amigos suelen dormir conmigo en la cama pero me había puesto mis propios límites). Comimos cereales y hablamos de esas cosas que nunca deben hablarse si va a suceder algo después: novios, exnovios, primeras relaciones, debilidades, errores cometidos. Yo le contaba, no sé muy bien el qué y me dí cuenta, no paraba de mirarme los labios.
- ¿Qué miras, chiquillo?
- Porque eres la novia de mi amigo, mi niña, que si no te decía yo lo que te hacía esta noche.- no era la primera vez que decía esa frase y no sabía muy bien que responder.
- Esta mañana, más bien.
Ya estaba amaneciendo aunque teníamos la persiana entreabierta y la luz se colaba entre las rendijas.
La penumbra siempre me ha perdido. Su mirada, la mía. Su boca, mi boca.
Sobraron las palabras y empezamos a besarnos como críos de quince años, con ímpetú. Se abalanzó sobre mí y me cayó del sofá. Nos reímos y se bajó al suelo conmigo, colocándose sobre mi cuerpo.
Cada vez estaba más excitada pero tenía mis límites y debía cumplirlos. Nada de sexo. Es Pablo, el amigo de mi chico, ese que se fue a Santander a vivir y que viaja a Benidorm con él. No podría emocionalmente con eso. Sería demasiado. Así se lo hice saber.
- Tampoco quiero que pase nada más pero no voy a dejar de besarte.
Se estaba haciendo daño en los codos así que cambié de posición y me puse a horcajadas sobre él. Nuestros cuerpos se amoldaban sin quererlo. Parecía que cada rincón estaba preparado para la anatomía del otro. Mis muslos encajaban a la perfección con los huesos de sus caderas, la altura era perfecta... mi pecho a la altura de su aliento. Nunca me había compenetrado tan bien con alguien.
Sus mano derecha se deslizaba por debajo del camisón y la izquierda jugueteaba con los tirantes (había tenido la precaución de dejarme puesto el sujetador).
- Que bien hueles, cabrona - gimió.
Casi sin darse cuenta, empezó a agarrarme de las nalgas y a rozarme contra él. A través de la fina tela de mi ropa interior, notaba su erección. Yo estaba empapada, embriagada del morbo de aquella situación.
- Lo siento pero tengo que hacerlo - me quitó el camisón pero yo dejé su ropa intacta. Aquella desigualdad me gustaba demasiado.
Estuvimos así un buen rato hasta que la excitación podía con nosotros y era imposible de controlar.
Cuando mi cabeza y mis instintos mantenían un debate sobre lo que yo debía de hacer, vi que se encencía la luz del pasillo.
- Mi hermano - conseguí articular sin jadear.
Nos quedamos quietos, tumbados en el suelo, tocándonos mientras Fer, medio dormido, iba al cuarto de baño y volvía a la habitación.

19 comentarios:

Hyku dijo...

Siempre es estimulante el juego en penumbras clandestinas y aún más cuando sabes que tienes unas normas a que amoldarte, permitiéndote el andar de puntilas por su frontera. Pero, sin duda, lo que es inevitable, es no quedar atrapado por esa piel suave, dulce tentación.

Besos a oscuras

Mia dijo...

Queridos cómplices:

Teniendo en cuenta los comentarios recibidos por algunas personas que conozco y a las que cometí el error de dar esta dirección...
Por favor, no intentéis poner nombres reales a los amantes que aquí aparecen.
Sencillamente, os estaréis equivocando.Disfrutad de la narracción sin tantas preguntas.
Besos pecaminosos para todos

Anónimo dijo...

madre mia... que excitación jajaja
estaba esperando con impaciencia que contases lo que pasó...
engancha mucho tu manera de narrar la historia!

besos

Nebulina dijo...

Bendita o maldita interrupción?

Lala dijo...

El morbo de lo prohibido es demasiado fuerte.Pero cuando caes,después es difícil arrepentirte,xD

Belén dijo...

Amiga mía, anda que no hemos pasado cosas de esas con los amigos de los hermanos, jajajajajjajaja

A mi casi me pillaron, pero no je! eramos mas silenciosos que él jiji

Besicos

Unknown dijo...

Muy amigo de tu novio este no es pero bueno, espero que disfrutaras.
Te queda añadir ese epigrafe que añaden las pelis de clase B Esta historia esta basada en una historia real lo nombres de los personajes han sido alterados para preservar su identidad, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Pannic dijo...

No entiendo la distinción que se hace entre poner cuernos con un beso o con un polvo, por lo que yo siempre recomiendo que si te pones te pongas...es más, me parecería irritante que mi novia se enrollara con un tio y no se lo follara...me ma a joder igual y encima voy a pensar que es tonta.

javixu dijo...

Me gusta la situación...y me gusta como la cuentas, dejando todo para la imaginación.
Y aunque sepas dónde están los límites, a veces puede la tensión (sexual y no sexual).
Cuidate y un besote

Vintage dijo...

Bueno chiquilla la cosa está q promete, pero estoy con pannic eso de lo slímites me parece una soberana tonteria
Esa chica debería, dejar los límites y arrear q son 4 dias
muakkkkkkkkkkkkkkkkk

Paloma dijo...

No se pueden superar las inseguridades propias jugando con cuerpos ajenos.
Sé feliz, vive, disfruta,y piensa que hacer daño a otro es hacerselo a uno mismo.
Pasaba por aquí.
Divertido el blog, :)))

Manu Espada dijo...

Menos mal que tu hermano no pasó y os vio. Una vez a mí me pasó con una ex y el tío casi se pone a llorar mientras me subía los pantalones. Menudo marrón. Besos, y como siempre, excitante relato.

Jero dijo...

mía, de verdad que sabes escribir,chica! siempre lo dejas en lo mejor, entonces ¿tu hermano no se dio cuenta de nada no?
y que ha vuelto a pasar? por favor deja de hacernos esto, sigue contando ya! te lo suplico! nunca pensé que un blog pudiera enganchar, pero miro el tuyo cada vez más a menudo para seguirte de cerca! gracias por dejarme tu comentario
Sé feliz!

. dijo...

Mira que cortarnos la narración precisamente en ese momento! Jeje...



Un besito!

Jero dijo...

Gracias de corazón!
bss

Enigmática dijo...

Al final qué pasó? y eso que no querías nada con el amigo de tu chico...

Besos,

Enigmática

Rafael dijo...

Hola Mia! Veo que tienes un poco abandonado el blog, precisamente cuando dejas a más de uno (y de una) con la miel en los labios. ¿Qué sucedió?
Qué erótico es todo, jeje, leer algo así relatado en primera persona es de los más excitante :)
Besitos!

Mauro dijo...

Veo que has estado activa este tiempo, Mia. Si que sabes mantener el foco en la historia, uno se desliza por tus letras, masticandolas y esperando impaciente que lleguen otras.

Besotes rojos.

Pannic dijo...

Pues si que te dejó hundida...que ya no sigues escribiendo ni ná.
vaya.