Queridos cómplices:
Por cuestiones personales este blog ha sido abandonado durante los últimos meses así que haré un pequeño resumen de esta parte de Reencuentro.
"De viaje con unas amigas me encontré, viviendo de tocar música en la calle, con Mario, mi primer amor que conocí en Ortigueira y al que hacía que no veía dos años y medio. Nos fuimos a comer un helado y nos acabamos liando. Al final, estaba contando como lo había conocido y como le pedí que lo hiciesemos en la playa sin decirle que yo era virgen"
Ahora ¡sigo contando!
Quería todo y lo quería en ese momento. Pero no iba a decirle a Mario la verdad.
Así que pensé rapidamente en como conseguir que no se diese cuenta. Aprovechando el mareo y la fumada que tenía encima no me costaba mucho estar relajada así que me dejé llevar.
Mario me miraba entre desconcertado y divertido. Me levantó la falda larga y empezó a acariciarme los muslos mientras me besaba el cuello.
Aquella noche era mágica. Muchas chicas hemos soñado con hacer el amor en una playa mientras la lluvia cae suavemente en la cara y se ven algunas estrellas y la luz de la Luna lo cubre todo. Puedo decir que mi primera vez fue así pero también que ha sido una de las veces que más incómoda he tenido sexo (y mirad que soy dada a los lugares públicos).
Yo estaba recostada sobre las rocas con la falda subida hasta la cintura y llenándome de arena hasta el pelo... Pero Mario estaba entre mis piernas jugando con sus dedos dentro de mí y no hacía otra cosa que preguntarme como serían sus embestidas.
No estaba nerviosa y se me iba la cabeza ligeramente. Recuerdo todo como en un sueño. Yo empapada y él, manteniendome escondida de los fiesteros en la playa, empezando a penetrar con suavidad.
Pero llegó el momento en el que costaba que entrase (como era obvio que iba a suceder).
- Empuja - le pedí en susurros. Él no se daba cuenta de la situación y lo consideró un gesto de pasión reprimida así que lo hizo sin demasiada suavidad.
No me dolió mucho aunque sentí algo de escozor. Todo daba vueltas. Casi no podía creerlo. Estaba perdiendo la virginidad con un chico que acaba de conocer y en una playa llena de borrachos. Pero tenía los ojos demasiado bonitos y me miraba casi con adoración. Creo que en ese momento me enamoré de él. Me besaba y sabía a porro y a regaliz. No he vuelto a poder oler la Marihuana sin echarme a temblar desde aquello.
No conozco a muchas chicas que hayan tenido un orgasmo en su primera vez pero tuve esa suerte. Estaba en una nube. Luego, a la mañana siguiente me arrepentiría al ver los arañazos en la espalda y en el cuello por las rocas o al estornudar durante los tres días siguientes por el catarro que cogí pero en ese momento ni sentía nada más que mis terminaciones nerviosas. Sus rastas me hacían cosquillas en el escote, me acuerdo de ese detalle. Cuando se corrió él, me mordió el cuello y lucí esa bonita marca durante la semana siguiente.
Cuando acabamos, nos tumbamos juntos en la arena y a los veinte minutos tuve que ir a la tienda donde me esperaba mi hermano.
- Me quedo a dormir contigo - prometió Mario y así fue.
Fer se lo permitió pero creo que nada más verme supuso lo ocurrido porque me agarró del brazo y musitó:
- Madre mía. Anda... id a dormir.
A la mañana siguiente me desperté con ligeras agujetas en la entrepiernas, la espalda hecha un mapa y el chico más guapo del mundo a mi lado.
Creí que iba a morirme. Y así empezó una historia, la más bonita, que duró los seís mejores meses de mi vida...
Aterricé de los recuerdos. Mario seguía besándome y yo...
- Vamos a mi hostal.
- ¿Qué?
- Que esta tarde la pasas conmigo, cueste lo que cueste.
jueves, 18 de junio de 2009
AVISO MUY IMPORTANTE
Queridos cómplices:
Me ha llegado un email de una chica que me preguntaba si Mia tiene un trastorno de la alimentación.
No sabía que hay redes de chicas bulímicas y anoréxicas por Internet que llaman Mia y Ana a sus enfermedades y se dan consejos para adelgazar más.
Estoy totalmente en contra de la anorexia y la bulimia y, es más, creo que hay que luchar contra ellas. Este blog no es ningún tipo de apología a estos problemas.
Y Mía no es bulímica. Su nombre es un apodo como cualquier otro. Viene de María abreviado.
Muchas gracias por leer esto pero me preocupaba mucho que alguien hubiera podido pensarlo.
Me ha llegado un email de una chica que me preguntaba si Mia tiene un trastorno de la alimentación.
No sabía que hay redes de chicas bulímicas y anoréxicas por Internet que llaman Mia y Ana a sus enfermedades y se dan consejos para adelgazar más.
Estoy totalmente en contra de la anorexia y la bulimia y, es más, creo que hay que luchar contra ellas. Este blog no es ningún tipo de apología a estos problemas.
Y Mía no es bulímica. Su nombre es un apodo como cualquier otro. Viene de María abreviado.
Muchas gracias por leer esto pero me preocupaba mucho que alguien hubiera podido pensarlo.
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